La Fed sacude el tablero: nuevas reglas para bancos y criptoactivos
El regulador financiero estadounidense reescribe las normas del sistema - y esta vez las criptomonedas están en el menú.
Bancos tradicionales vs. activos digitales: el pulso por la liquidez se intensifica bajo el nuevo marco regulatorio.
Porque nada dice ’innovación financiera’ como un puñado de burócratas decidiendo qué riesgos puedes tomar con tu propio dinero.
En breve
- La Reserva Federal estadounidense cancela dos directivas de 2022 y 2023 que regulaban estrictamente las actividades cripto de los bancos.
- Una nueva carta de supervisión, la SR 25-4, reemplaza estas reglas apostando por la gestión autónoma de riesgos por parte de las entidades financieras.
- Se eliminan las obligaciones de notificación previa a la Fed, señal de un aparente relajamiento del marco regulatorio.
- Esta revisión marca una ruptura en la manera en que la Fed supervisa las iniciativas relacionadas con las criptos.
Un cambio de rumbo regulatorio
La Reserva Federal estadounidense anuló oficialmente el 24 de abril de 2025 las cartas de supervisión SR 22-6 y SR 23-8, dos documentos clave que hasta ahora regulaban la forma en que los bancos debían gestionar sus actividades relacionadas con las criptomonedas.
Estas directivas imponían a las instituciones financieras notificar a la Fed cualquier implicación, presente o futura, en actividades vinculadas con las criptos. Sin embargo, esta obligación de notificación previa ahora se ha eliminado.
La nueva orientación está ahora representada por la carta de supervisión SR 25-4. Esta última:
- Reemplaza las directivas anteriores SR 22-6 y SR 23-8 ;
- Elimina la obligación de notificar previamente cualquier actividad cripto ;
- Refuerza los requisitos en materia de gestión de riesgos internos ;
- Precisa que los bancos deben operar «de manera segura y saludable» ;
- Exige el cumplimiento de las leyes y regulaciones vigentes.
Este cambio marca un punto de inflexión en la supervisión de las criptomonedas por parte de la Fed, que abandona la lógica de validación previa para adoptar un enfoque centrado en la gobernanza interna y la responsabilidad de las entidades financieras.
Una nueva lectura del riesgo
Más allá de la eliminación de los requisitos de notificación previa, la carta SR 25-4 introduce un cambio estratégico en la gestión del riesgo. El enfoque privilegiado ya no se basa en una supervisión centralizada de cada proyecto crypto por parte de la Fed, sino en una mayor delegación a los sistemas de control internos de los bancos.
Estos últimos son ahora responsables de demostrar que entienden los riesgos asociados con las criptomonedas y que disponen de los medios adecuados para mitigarlos.
En este nuevo marco, la Fed ya no realiza un seguimiento previo sistemático. En su lugar, especifica que los bancos deben realizar una autoevaluación continua, teniendo en cuenta los «riesgos operativos, legales, de liquidez y de reputación» específicos de estas tecnologías. Este reciente enfoque en la gobernanza interna implica un cambio significativo en la relación entre las instituciones financieras y su supervisor.
Este realineamiento regulatorio plantea interrogantes sobre cómo los bancos adaptarán sus prácticas y sobre la estabilidad del marco a medio plazo. Si bien algunos perciben este enfoque como una forma de relajamiento, también transfiere mayores responsabilidades a las entidades financieras. En un entorno jurídico aún cambiante y donde las iniciativas del Congreso sobre criptos tienen dificultades para avanzar, esta evolución podría marcar un paso hacia una supervisión más técnica y menos política, pero también más exigente en materia de cumplimiento autónomo. Los próximos meses permitirán evaluar si esta nueva arquitectura logrará el equilibrio entre innovación y seguridad que buscan los reguladores estadounidenses.
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