Texas establece la primera reserva estratégica de Bitcoin en EE.UU.
Texas se convierte en el primer estado de EE.UU. con un fondo de Bitcoin oficialmente gravado, un paso histórico hacia la estabilidad digital. Otros estados podrían seguir su ejemplo.
El gobernador Greg Abbott firmó el Proyecto de Ley 21 del Senado (SB 21), convirtiendo a Texas en el primer estado en utilizar fondos públicos para una reserva estratégica de bitcoin. La reserva será gestionada por el Contralor del Estado y asesorada por un grupo de expertos. El objetivo es establecer Bitcoin como cobertura contra la inflación y una herramienta de diversificación financiera, independiente del presupuesto estatal regular.
Estructura y gobernanza
El financiamiento provendrá de un fondo dedicado, separado del presupuesto general. Los recursos pueden incluir ingresos fiscales, ganancias bursátiles, donaciones, airdrops o forks. Las inversiones aprobadas deben tener una capitalización de mercado mínima de USD 500 mil millones, requisito que actualmente solo cumple Bitcoin. Se publicará un informe público sobre tenencias y rendimiento cada dos años. El gobernador ya expresó su firme apoyo a la legislación.
Defensores como el senador Charles Schwertner y el representante Giovanni Capriglione ven a Bitcoin como el oro digital. Estabiliza las finanzas estatales, mitiga riesgos del dólar y posiciona a Texas como centro líder en cripto. La regulación sigue iniciativas similares en Arizona y New Hampshire, pero Texas es el primero en usar fondos públicos, una distinción clave.
Críticas y desafíos
Los críticos advierten sobre riesgos como la alta volatilidad y la falta de transparencia en inversiones blockchain. Algunos ven la iniciativa como un apoyo estatal innecesario a la industria cripto. El debate ambiental persiste, dada la intensidad energética del minado de Bitcoin. Sin embargo, los legisladores mantienen su visión de hacer a Texas económicamente más resiliente y preparado para el futuro.
La decisión también está ligada al liderazgo de Texas en minería de cripto. El estado alberga algunas de las mayores granjas de minería y se beneficia de costos energéticos relativamente bajos y regulaciones favorables. La nueva reserva podría interpretarse como una señal de que Texas busca expandir su rol como hub cripto, con un ecosistema que abarca desde apertura regulatoria hasta aceptación institucional.
Texas se une a un movimiento creciente: tres estados ya aprobaron reservas de Bitcoin. Este enfoque podría marcar tendencia para estrategias nacionales, especialmente si el gobierno federal avanza planes similares.