La SEC da luz verde al liquid staking: Tokens asociados no son securities (y Wall Street se retuerce)

Bomba regulatoria: La Comisión de Valores de EE.UU. (SEC) acaba de trazar una línea clara en la arena cripto.
El veredicto? Los protocolos de liquid staking y sus tokens nativos escapan de la clasificación como securities—un balde de agua fría para los abogados que soñaban con demandas millonarias.
Wall Street reacciona: Mientras los fondos tradicionales siguen atascados en burocracia KYC, los stakers celebran con memes y yield farming.
Bonus irónico: Todo esto ocurre mientras los ETFs de Bitcoin acumulan más retrasos que la red de Ethereum en hora pico.
¿Qué es el liquid staking staking?
El liquid staking es básicamente la manera ideal de ganar recompensas on-chain sin tener que dejar tus cripto activos bloqueados en la red. Cuando bloqueas tus criptos en protocolos como Lido o Jito, te devuelven un token que refleja tanto lo que congelaste como las recompensas que vas acumulando. Por ejemplo, depositas ETH y recibes stETH; pones SOL y te dan JitoSOL.
Pero lo mejor es que esos tokens no se quedan quietos, ni mucho menos: los puedes mover, intercambiar o usar en mil y una plataformas DeFi mientras tu staking sigue activo detrás de escena. Es como hacer que, pero sin perder el control ni la flexibilidad para sacarlo cuando quieras.
Mientras aprovechas las ventajas del liquid staking, quizá también te interese echar un vistazo a las criptomonedas con más potencial de rentabilidad para este 2025.
La eliminación de una importante barrera regulatoria
La novedad es que, según la interpretación actual de la SEC, este tipo de operaciones no encajan dentro de lo que las leyes federales de 1933 y 1934 consideran como una “oferta de valores”. Esto significa que los protocolos de liquid staking no necesitan registrarse ante la Comisión de valores (la SEC) de Estados Unidos para seguir operando, lo que elimina una importante barrera regulatoria y abre las puertas a un mayor desarrollo de estos servicios en el país.
“Bajo mi dirección, la SEC está comprometida a dar mayor claridad sobre cómo se aplican las leyes de valores a nuevas tecnologías y modelos financieros”.
Así lo señaló el presidente del organismo, Paul S. Atkins. También añadió que esta medida es fruto de su reciente iniciativa ‘Project Crypto’, lanzada el 31 de julio para actualizar el marco regulador digital y reimpulsar la innovación cripto en los Estados Unidos.
Una victoria clara para DeFi
Esta decisión supone una gran victoria para las finanzas descentralizadas (DeFi), sobre todo después de años de incertidumbre y batallas legales contra proyectos de staking bajo custodia.
A diferencia de los servicios centralizados —como los que la SEC ha perseguido en la era Biden—, el liquid staking no obliga al usuario a perder el control total de sus activos, y eso ha sido clave para que se haya conseguido esta exención.
Protocolos como Lido, que mueve más de 31.000 millones de dólares en ETH, y Jito, su contraparte en Solana, se están consolidando como los grandes pilares del nuevo sistema financiero descentralizado.
Gracias a estos protocolos – que también se pueden usar como estrategia de apalancamiento (leverage) – los usuarios pueden usar sus tokens de staking para conseguir liquidez, lanzarse de lleno al mundo DeFi o hacer operaciones más complejas, y todo eso sin tener que pasar por intermediarios ni lidiar con trámites clásicos.
Estados Unidos lidera continua liderando el sector de criptomonedas
Para el sector, estas decisiones no solo traen la seguridad jurídica que hacía falta como agua en el desierto, sino que también le devuelven el pulso y la vida a la economía dentro de la blockchain.
La SEC está dando un impulso importante justo en el momento en que Estados Unidos quiere recuperar el liderazgo global en innovación crypto.