¿Warsh y Hassett para suceder a Powell? El mercado anticipa un relevo en la Fed que podría sacudir las finanzas

La silla más caliente de Washington está a punto de temblar. Los rumores en los pasillos del poder apuntan a un cambio en la Reserva Federal, y los mercados ya están haciendo sus apuestas. Kevin Warsh y Kevin Hassett aparecen como los nombres que ganan terreno para ocupar el puesto de Jerome Powell. No es solo un relevo de personal; es un posible cambio de filosofía que los traders están descifrando.
El juego de las expectativas
Wall Street tiene el oído pegado a la puerta. Cada declaración, cada encuentro previo de estos candidatos se analiza con lupa, buscando pistas sobre su postura frente a la inflación, los tipos de interés y, cómo no, la regulación financiera. ¿Serán halcones o palomas? La incertidumbre es el único dato seguro, y en los mercados, la incertidumbre se traduce en volatilidad. Una jugada maestra para quienes viven de los spreads, por supuesto.
Implicaciones más allá del dólar
Un nuevo rostro al mando de la Fed no solo redefine la política monetaria estadounidense. Envía una señal global, altera los flujos de capital y redefine el apetito por el riesgo. Sectores enteros se preparan para el impacto, desde los bonos hasta los activos alternativos. La historia sugiere que los cambios en la cúpula suelen venir acompañados de... oportunidades inesperadas para los más ágiles.
El reloj ya está en marcha. Los mercados han empezado a descontar un futuro donde las reglas del juego las escriba alguien nuevo. Mientras, en la City y en Wall Street, los analistas ajustan sus modelos con un optimismo cauteloso, ese que siempre precede a la próxima gran comisión. Al final, quien gane la silla, los intermediarios financieros rara vez pierden.
«Los dos Kevins»: Perfiles de una nueva era
La posibilidad de que Warsh asuma la presidencia ha ganado tracción rápidamente, alcanzando una probabilidad del 42% en plataformas como Kalshi. Warsh, conocido por su experiencia en Morgan Stanley y su paso por la Fed durante la crisis de 2008, es visto como un perfil con credibilidad en Wall Street que, sin embargo, se alinea con la visión presidencial de tipos de interés más bajos para fomentar el crecimiento.
Por su parte, Kevin Hassett, a pesar de un reciente retroceso en las apuestas, sigue siendo el favorito principal con un 50% de probabilidades. Su historial como asesor económico de máxima confianza de Trump y su firme defensa de la desregulación y los recortes fiscales sugieren una transición hacia una Fed mucho más proactiva en la expansión económica.
Who is the next Fed Chair?
Powell term is ending
Decision time is getting close
Markets narrowed it to two names
Warsh or Hassett
My pick is Kevin Warsh
– Former Fed Governor from 2006 to 2011
– Inside the Fed during the 2008 crisis
– Deep institutional memory
Markets view… pic.twitter.com/XIXoxyTmro
— BuBBliK (@k1rallik) December 16, 2025
El fin de la «era Powell»
El cambio de guardia marcaría una ruptura con el enfoque de estabilidad cautelosa que ha definido la etapa de Powell. Trump ha expresado abiertamente su deseo de que el próximo presidente de la Fed consulte directamente con la Casa Blanca sobre las decisiones de tipos, lo que plantea interrogantes sobre la independencia futura de la institución. En un contexto de inflación que aún muestra resistencia y un mercado laboral en transformación, el nombramiento de cualquiera de los «dos Kevins» indicaría un giro hacia una política monetaria más acomodaticia y centrada en el crecimiento del PIB.
El horizonte cripto ante el cambio de guardia
La llegada de un perfil como Kevin Hassett podría actuar como un catalizador alcista para el mercado de criptoactivos en 2026. Al ser considerado un candidato «dovish» (partidario de tipos bajos), su nombramiento enviaría una señal de mayor liquidez global. Históricamente, el Bitcoin y otros activos digitales han florecido en entornos de dinero barato; un giro agresivo hacia el recorte de tipos bajo una Fed más politizada reduciría el atractivo del dólar y de la renta fija, impulsando a los inversores hacia la escasez programada del oro digital como refugio contra la devaluación fiduciaria.
Por otro lado, Kevin Warsh representa una moneda de doble cara para el sector. Aunque su preferencia por el crecimiento favorecería a los activos de riesgo, su conocido interés por una Moneda Digital de Banco Central (CBDC) en EE. UU. podría generar fricciones regulatorias. Una Fed liderada por Warsh podría acelerar la integración de la infraestructura blockchain en el sistema financiero tradicional, pero también impondría marcos de supervisión más estrictos que desafiarían la naturaleza descentralizada de los protocolos actuales, provocando una volatilidad significativa mientras el mercado se adapta a las nuevas reglas del juego de Washington.